Amanda y Tomás crecieron junto a nosotros. Desde 2019, su interés y apoyo han sido clave para diseñar y mejorar cada rincón de juego. Verlos crecer ha sido un privilegio absoluto para todo el Equipo Rayo.
A sus familias: Gracias de corazón por su lealtad incondicional, especialmente durante la pandemia, y por ser los pilares que nos impulsan a seguir creando espacios seguros y divertidos. ¡Es siempre un honor recibirlos en casa!